Nuestra
Historia

Hay un momento que casi todas conocemos: te pruebas un vestido que en la percha parecía perfecto, y en el espejo algo no cuadra. Aprieta donde no debería, cae raro, no te reconoces. Y piensas que el problema eres tú. Nunca lo fue. Era la ropa.

Eso le pasaba a Leticia una y otra vez. Su hija, Alba, la veía salir de cada tienda un poco más cansada. Hasta que un día se lo dijo casi en broma: "mamá, si a ti te pasa esto, le pasa a media Málaga." No lo fue en broma mucho tiempo más. Así, hace 7 años, nació Aure Málaga.

Desde el primer día, si Leticia no se sentía bien con un vestido, no entraba en la tienda. Esa sigue siendo la única regla que importa: ropa pensada para sentar bien a cuerpos reales, a mujeres reales, en la vida real.